A través de mis exploraciones creativas, investigo y doy forma al concepto del “no-dualismo” del que soy ávido creyente y practicante.

A lo largo de mi vida, he tenido experiencias que ilustran la esencia de esta manera de entender y, sobretodo, sentir la vida. El nacimiento de mi hijo y la muerte de mis dos abuelas fueron dos momentos transformadores que me marcaron profundamente. Estas vivencias fueron completamente físicas y corporales, y al mismo tiempo profundamente místicas y espirituales. La inmensa alegría que trae una nueva vida y la tristeza insondable de la muerte, sensaciones intensamente corporales y espiritualmente transformadoras, abrieron mis ojos a la interconexión de todas las cosas. Son el tema que influye diariamente en mi vida y en mi obra.
Mi historia refleja una dicotomía que también solo es aparente: soy artista plástico y soy financiero. Estas dos disciplinas, para muchos antagónicas, en mi vida se complementan como partes de un todo unificado. Mis experiencias al crecer en la Ciudad de México y más tarde vivir en Vancouver reflejan aún más mi naturaleza no-dualista. Como artista nacido en México y viviendo en Canadá, estoy forzado a navegar entre culturas, tomando influencias diversas que enriquecen mi experiencia creativa y personal. Esta perspectiva multicultural ha profundizado mi comprensión de la interconexión entre el tiempo, las personas, los lugares y las ideas.
Mi trabajo tiene como objetivo reflejar la ‘no-dualidad’ de nuestra existencia, demostrando que el arte, al igual que la vida, es un flujo constante entre fuerzas aparentemente opuestas. Mi práctica no es solo un reflejo de esta filosofía, sino un testimonio tangible de la misma.
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